domingo 11 de septiembre de 2011

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un matrimonio se presentó a comprar elementos de cocina y el vendedor les ofreció unas copas que declaró como del más fino cristal, y cuando los clientes lo estaban descartando mentalmente de plano pensando en la fragilidad de tales copas, el vendedor golpeó fuertemente una estantería metálica con la copa que tenía en la mano; y la copa hizo un ruido tremendo y quedó tal cual, como si nada, tras lo cual, el vendedor dijo dos cosas;
primero, completó la frase y dijo; fino cristal templado prácticamente irrompible,
y luego agregó: esto no falla casi nunca, pero no se quieran imaginar la vergüenza que pasamos cuando cada tanto hacemos esto y se nos rompe alguna copa delante de los clientes