lunes 8 de julio de 2002

* Esa mujer, ya anciana, sorprendió a su hija con esta declaración: yo hace rato que renuncié a reconocerme en el espejo. * En ese comercio, por alguna razón difícil de entender, omitieron colocar un cartel que avisara que la puerta era corrediza. El cartel, en cambio, fue redactado de esta manera: 1. Fíjese si […]